Tests de Oposiciones 2026 June: Práctica Gratis con Respuestas
Tests de práctica gratis para oposiciones 2026 June: Constitución Española, organización del Estado, Derecho Administrativo, Unión Europea, igualdad y ofimática. Con respuestas y explicaciones.

¿Qué son exactamente las oposiciones? Son procesos selectivos para acceder a un empleo público en la Administración. El Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos convocan plazas y, para repartirlas con justicia, organizan exámenes a los que se presenta todo el mundo en igualdad de condiciones. Gana la plaza quien demuestra más conocimientos y mejor preparación. No hay enchufes ni atajos: hay temario, hay constancia y hay un examen que decide.
El primer obstáculo de casi cualquier convocatoria es la prueba tipo test. Te plantean entre cincuenta y cien preguntas con varias opciones, y solo una es correcta. Parece sencillo, pero ahí está la trampa: el temario es amplio, las preguntas son precisas y muchas veces los errores restan puntos. Por eso practicar con tests reales no es un complemento, es el núcleo de tu preparación.
Las oposiciones se agrupan por grupos de titulación. El grupo A1 exige título universitario de grado o equivalente y da acceso a los puestos de mayor responsabilidad. El A2 también pide grado, pero para puestos de gestión. El grupo C1 requiere bachillerato o técnico, y el C2 basta con la ESO. Saber en qué grupo encaja tu plaza te ayuda a calibrar la dificultad y el nivel de detalle que te van a exigir.
Hay un núcleo de materias que se repite en casi todas las convocatorias generalistas, sobre todo en Administración General del Estado, comunidades y entes locales. Ese tronco común es el que trabajamos aquí: la Constitución Española, la organización del Estado y sus instituciones, el Derecho Administrativo y el procedimiento, la Unión Europea, las políticas de igualdad y transparencia, y la ofimática básica. Dominar este bloque te sirva para la oposición que sirva, porque es el cimiento sobre el que se construye casi todo lo demás.
Las oposiciones en cifras

Las materias de las oposiciones
Es la materia reina y la que más cae. Aquí entra todo lo esencial de nuestra norma suprema de 1978: los valores superiores, los derechos y deberes fundamentales del Título I, la Corona, las Cortes Generales, el Gobierno, el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional. También la organización territorial del Estado y los procedimientos de reforma. Es el bloque que conviene tener atado de memoria, artículo por artículo, porque las preguntas suelen ser muy literales.
Ahora bien, ¿cómo se aprueba realmente una oposición? La respuesta corta es: con un plan y con práctica. La respuesta larga merece unos párrafos, porque aquí es donde la mayoría de opositores se equivoca. El error clásico es estudiar como en el instituto: leer el temario una y otra vez, subrayar con tres colores y confiar en que, de tanto repasar, la información se quede. No funciona. El examen no te pide reconocer la respuesta entre tus apuntes; te pide recuperarla de memoria bajo presión y en pocos segundos.
Por eso el método que de verdad funciona se basa en el llamado aprendizaje activo. En lugar de releer, te pones a prueba. Haces un test, fallas, revisas por qué fallaste y vuelves a intentarlo unos días después. Cada vez que recuperas un dato de memoria, lo fijas un poco más. Cada vez que repasas un error, cierras una brecha. Esa es la mecánica que convierte un temario gigante en conocimiento sólido.
La planificación importa tanto como el método. Una oposición seria se prepara en meses, a veces en más de un año. Necesitas un calendario realista, repartir las materias por semanas y reservar siempre tiempo para repasar lo ya estudiado, no solo para avanzar. Un opositor que solo avanza y nunca repasa llega al examen habiendo olvidado lo primero que aprendió. El repaso espaciado es tu mejor aliado contra el olvido.
Hablemos de la técnica del propio test, porque ganar puntos no depende solo de saberte el temario. Depende también de cómo te enfrentas a las preguntas. Lo primero: lee el enunciado entero, despacio, fijándote en palabras como «excepto», «nunca» o «siempre». Esas pequeñas palabras cambian por completo el sentido de la pregunta y son la causa número uno de fallos tontos en gente que sí sabía la respuesta. Acostúmbrate a subrayar mentalmente esos términos antes de mirar siquiera las opciones.
Lo segundo: gestiona los errores con cabeza. En muchas oposiciones, las respuestas incorrectas penalizan, normalmente restando un tercio del valor de un acierto. Eso significa que contestar al azar suele salir mal. La regla práctica es sencilla: si puedes descartar al menos dos opciones, arriesga; si no tienes ni idea y todo te suena igual, a veces conviene dejarla en blanco. Conocer la fórmula de corrección exacta de tu convocatoria te permite decidir con criterio en cada pregunta dudosa.
Lo tercero: controla el tiempo. Reparte los minutos entre el número de preguntas y no te atasques. Si una pregunta se te resiste, márcala y sigue; ya volverás al final con la cabeza más fría. Hacer simulacros cronometrados es lo que entrena ese reloj interno. El día del examen no querrás descubrir que vas demasiado lento cuando ya solo quedan diez minutos y treinta preguntas.
Y un cuarto consejo que casi nadie aplica: cuida tu estado físico el día antes y la mañana del examen. Dormir bien la noche previa rinde más que estudiar hasta la madrugada. Desayuna, llega con tiempo de sobra, lleva varios bolígrafos y el documento de identidad, y respira hondo antes de empezar. Los nervios son normales, pero la preparación que has acumulado durante meses está ahí; confía en ella. Muchas plazas se pierden no por falta de conocimientos, sino por fallos evitables de gestión y de calma. Si has practicado en serio, el examen real se parecerá mucho a los simulacros que ya has superado decenas de veces.

Cómo preparar tus oposiciones en 6 pasos
- ✓Identifica tu convocatoria y descarga el temario oficial y las bases exactas.
- ✓Haz un test diagnóstico de cada materia y anota tus puntos débiles reales.
- ✓Reparte el temario en un calendario por semanas, dejando huecos para repasar.
- ✓Estudia con aprendizaje activo: lee un tema y, justo después, hazte un test.
- ✓Revisa cada fallo con calma y vuelve a esa pregunta unos días más tarde.
- ✓Haz simulacros cronometrados completos en las semanas previas al examen.
Una duda muy habitual es si conviene preparar la oposición por libre o con academia. No hay una respuesta única. Una academia te da estructura, temario actualizado y un grupo con el que compararte, pero cuesta dinero y te obliga a seguir un ritmo que no siempre es el tuyo. Prepararte por libre es gratis o casi, y te da libertad total, pero exige una disciplina de hierro y saber buscar buenas fuentes. Lo importante es ser honesto contigo mismo: ¿te organizas bien solo o necesitas que alguien te marque el paso?
Sea cual sea tu camino, los tests gratuitos de esta página encajan en cualquiera de los dos. Si vas con academia, te sirven como refuerzo diario para fijar lo que ves en clase. Si vas por libre, son tu termómetro: te dicen, sin piedad y sin coste, qué dominas y qué se te resiste. Y como puedes repetirlos las veces que quieras, son ideales para ese repaso espaciado que tanto importa.
Mantén la motivación a largo plazo. Preparar una oposición es una carrera de fondo, no un sprint. Habrá días buenos en los que todo encaje y días malos en los que dudes de ti. Es normal. Celebra los pequeños avances, apóyate en otros opositores y recuerda por qué empezaste. La plaza está al final de un camino largo, pero es un camino que miles de personas recorren cada año con éxito. Tú también puedes.
Los grupos de titulación
- Requisito: Título universitario de grado o equivalente.
- Puestos: Funciones superiores y de mayor responsabilidad.
- Ejemplos: Cuerpo Superior de Administradores, técnicos superiores.
- Requisito: Título universitario de grado.
- Puestos: Gestión y apoyo técnico.
- Ejemplos: Gestión de la Administración del Estado.
- Requisito: Bachillerato o técnico de grado medio.
- Puestos: Tareas administrativas cualificadas.
- Ejemplos: Cuerpo Administrativo del Estado.
- Requisito: Título de Graduado en ESO.
- Puestos: Tareas de apoyo y tramitación.
- Ejemplos: Auxiliar Administrativo del Estado.

Conviene también que entiendas las fases del proceso, porque el tipo test casi nunca es lo único. La mayoría de oposiciones combinan varios ejercicios. Primero suele venir la prueba teórica tipo test que entrenas aquí. Después puede haber un ejercicio práctico, un supuesto, un desarrollo por escrito o una prueba de idiomas o informática. En algunos casos se suma una fase de concurso, donde se valoran méritos como la experiencia o la formación previa. La nota final es la suma de todo, y cada ejercicio suele tener una nota mínima por debajo de la cual quedas eliminado.
Por eso es tan importante leer las bases de la convocatoria de principio a fin antes de empezar a estudiar. Ahí encontrarás el temario exacto, el número de preguntas, si hay penalización por error, las notas de corte de años anteriores y el calendario previsto. Empezar a estudiar sin haber leído las bases es como salir de viaje sin mirar el mapa: puedes acabar muy lejos de donde querías llegar.
Otro punto que marca la diferencia es el sistema de acceso. Existen el turno libre, abierto a cualquier aspirante que cumpla los requisitos, y la promoción interna, reservada a quienes ya son funcionarios y quieren ascender. También hay plazas reservadas para personas con discapacidad. Saber por qué turno te presentas afecta a las notas de corte y a la competencia que vas a encontrar, así que tenlo claro desde el primer día. Una buena estrategia de opositor empieza por elegir bien la convocatoria, no solo por estudiar mucho.
Practicar online gratis: ventajas y límites
- +Estudias en español, a tu ritmo y desde cualquier dispositivo.
- +Cada test te da feedback inmediato con la explicación de cada respuesta.
- +Puedes repetir los tests las veces que quieras sin pagar nada.
- +Detectas tus puntos débiles antes del examen real.
- +Refuerza lo que ves en la academia o en tu estudio por libre.
- −Requiere disciplina propia, sin un profesor que te empuje cada día.
- −No sustituye el estudio profundo del temario completo.
- −Las convocatorias cambian: revisa siempre las bases oficiales actualizadas.
- −La práctica online es un complemento, no la única herramienta.
Un consejo final sobre las fuentes. El temario de las oposiciones se basa en leyes que, de vez en cuando, se reforman. La Constitución es muy estable, pero el Derecho Administrativo, las leyes de igualdad o la normativa europea pueden actualizarse. Por eso, además de practicar con tests, conviene contrastar siempre los datos con el texto legal vigente y con la convocatoria oficial de tu plaza. Practica mucho aquí, pero ten a mano el Boletín Oficial del Estado para cualquier duda concreta.
Recuerda, por último, que cada test que completas en esta página es un ensayo en miniatura del examen real. No los hagas a la ligera ni mirando de reojo los apuntes: respóndelos como si fuera el día decisivo, en silencio y sin ayuda, y solo después revisa los fallos. Esa honestidad contigo mismo es la que convierte la práctica en aprobado. Vuelve a estas materias cada semana, repite los tests, observa cómo suben tus aciertos y mantén la constancia. La plaza no se gana en un día, pero sí se gana sumando muchos días de práctica como el de hoy.
Oposiciones: Preguntas y Respuestas
About the Author
Formadora en seguridad alimentaria
National Restaurant AssociationCarmen Ruiz lleva más de doce años formando a manipuladores de alimentos y gerentes de restaurante para la certificación ServSafe. Conoce de memoria las temperaturas críticas, los patógenos del examen y los errores que más se repiten. Escribe para que apruebes a la primera y trabajes con seguridad.